Aclaremos los tantos:
El amor no puede ser sed, porque es sustancia. Es decir, primero se materializa el amor, y luego el o los cuerpos destinatarios.
No es el cuerpo quien busca el amor en otro cuerpo, es el amor que surge de uno el que encuentra otro cuerpo y se entrega.
Este es mi confuso parámetro de sanidad mental a partir de hoy, lo comparto con quien quiera apropiárselo.