creo que no creo en el destino.
si creyese en él tendría que asumir que se la ensaña conmigo (dos más dos cuatro)
o que toda esta mala racha está sentando las bases para un futuro acontecimiento favorable.
dado esto,
opción A: mantener la actitud masoquista por tiempo indefinido, y seguir sumando tickets para la bici.
opción B: asumir no hay ningún ser sobrenatural esperándome en el mostrador de los canjes... así que a la mierda con ser Rapunzel en el castillo, montar al dragón e ir a tomar ginebra al bar más cercano (y cuando los príncipes lleguen con la bici a recoger mis tickets y, con suerte, a recogerme, que se curtan... digo, entre ellos)
"Y que de mi no quede más que la alegría de quien pidió entrar y le fue concedido" (A.P.)
domingo, 22 de diciembre de 2013
jueves, 12 de diciembre de 2013
yovos, una obsesión con lo andrógino y el sueño esclarecedor...
volviste a mi en materia onírica, y tenías los brazos abiertos.
hablabas con palabras que me pertenecen,
que te pertenecen por ya habértelas entregado
pero ahora sonaban en tus labios
te acostabas a mi lado, te fundías en mi cuerpo, te amoldabas a mi posición
era casi como estar conmigo misma
una mejor versión de mí misma...
una mejor versión de mí misma...
(cuando desperté solo tenía pensamientos amorosos hacia vos,
porque también solo tenía pensamientos amorosos hacia mí.)
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