"Y que de mi no quede más que la alegría de quien pidió entrar y le fue concedido" (A.P.)
jueves, 21 de mayo de 2009
A veces me pasan cosas tan maravillosas que no me animo a compartirlas, las guardo para mi. No por egoista, sino porque encerrarlas en algo tan limitado como las palabras es matar la magia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario