domingo, 13 de octubre de 2013

Otrora la primavera era benévola conmigo...

hace frío y me tiembla el alma
y él me acuchilla y me pide perdón.

No.
no me pidas perdón, nunca.
ni un rastro de sangre
la herida se ríe de mí
matame,
pero no me pidas perdón.

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